Durante 8 días, a lo largo de la Semana Santa del año 2018, recorrimos la Costa Vicentina y el Algarve, en el sur de Portugal: una ruta maravillosa para disfrutar del cicloturismo en bicicleta.
Después de nuestras pequeñas aventuras sobre ruedas del verano del 2017 en Escocia y la Bretaña francesa (puedes ver nuestra historia aquí) elegimos volver a viajar despacio en Portugal.
Y ¿Por qué la costa Vicentina y el Algarve? Existen varios motivos que hacen de esta zona un lugar ideal para iniciarse en el cicloturismo y disfrutar de la naturaleza. 
Vistas del Algarve

Vistas del Algarve

1.La cercanía

Portugal es un país relativamente cercano, del que apenas conocemos nada, al menos esa es la sensación que tenemos por aquí. No sabemos nada de su sistema político, de su economía, de sus costumbres, y por supuesto, de su enorme riqueza natural.

Desplazarse desde la otra punta de la península Ibérica, que podríamos asignar como Girona, es fácil, cómodo y sencillo, puesto que existe una autovía que cruza prácticamente toda España, hasta llegar a la mismísima frontera con Portugal, al puente internacional del Guadiana, donde, sin dejar la autovía, puedes entrar en la vecina Portugal sin problema. Además, en nuestro caso, tomamos la primera salida de la autopista, en Vila Real de Santo António, por lo que no necesitarás la famosa TOLD CARD para pagar en las autopistas portuguesas.

2. La enorme reserva de espacios naturales

Portugal posee gran cantidad de espacios naturales, sobre todo localizados en sus costas, y realiza políticas de conservación y preservación de dichos espacios. Además, los paisajes de esta zona de Portugal son muy diferentes unos de otros: puedes estar disfrutando en la sombra en un frondoso bosque de pinos, acercarte a tomar un baño en la playa del propio bosque, y disfrutar de unos acantilados que casi podrían competir con las paredes impresionantes de Dover, en Inglaterra.

Así que, a lo largo de este recorrido, no caerás en la monotonía de estar viendo siempre los mismos paisajes, sino que irás viendo su evolución y su cambio en los apenas 500 km de recorrido

Acampada en Portugal

Acampada en Portugal

3. La facilidad del recorrido

Esta zona está integrada dentro del recorrido 1 de la Euroveló. Aunque si bien es cierto que estas conexiones se encuentran todavía en fase de desarrollo y construcción, existen algunas señalizaciones, aunque en algunos momentos no son muy buenas. Pero no te preocupes; existen cientos de tracks de gente que ha realizado la ruta y muchas carreteras para descubrir.

Salvo alguna excepción muy contada, en la que la ruta recorre carreteras algo más transitadas o no preparadas para bicicletas, la mayor parte discurre por carreteras tranquilas o caminos muy agradables para pasear y disfrutar del recorrido, dejando las primeras para segmentos de unión entre unas y otras.

Si quieres más información de la red Euroveló para tus futuras aventuras, te dejamos aquí el enlace de la guía oficial:

Euroveló

¿Cómo llegar al inicio de la ruta?

Llegar hasta Lisboa, (Pinhal Novo en nuestro caso) es tremendamente fácil, e incluso hacerlo con tus bicicletas equipadas con las alforjas, lo que podría llegar a ser una pesadilla en España. Te contamos nuestra experiencia personal:

Llegamos en vehículo hasta Vila Real de Santo António, donde dejamos el coche en un parking gratuito dentro de la propia estación de trenes, y allí mismo compramos el billete hasta Pinhan Novo (cerca de Lisboa) por 21,35€ por persona, con un transbordo incluido. Cogimos un tren regional, en el cual el último vagón dispone de un espacio diáfano, reservado para las bicicletas; una vez llegados a Faro,  y sin salir de la estación, cogimos el tren que va hacia Lisboa, donde pudimos volver a dejar las bicis cómodamente en un espacio destinado a ello. Aquí podrás seleccionar vagón cualquiera, ya que todos disponen de este espacio.
Tras un par de horas largas de viaje desde que hicimos el cambio de tren, la parada de Pinhal Novo, que es la parada anterior a Lisboa, es anunciada por megafonía. Una vez en la estación, volvimos a cambiar de vía, para coger un pequeño cercanías que nos dejaría en Sétubal. (el precio del cercanías está incluido en el billete)

En Sétubal, existe la opción de coger un ferry, que cuesta 3,60€ y que te ahorra unos 60 km de pedalear. Nosotros decidimos cogerlo porque íbamos con algo de prisa, pero si quieres disfrutar de una ruta más larga o dispones de mayor número de días, puedes llegar hasta Lisboa, y empezar la ruta con una etapa de buen desnivel.

A partir de aquí, ya solo te queda disfrutar; como bien te hemos dicho antes, existen cientos de carreteras o caminos que siguen la misma dirección, así que, ¡hay que dejar lugar a la exploración!

Además, durante nuestras rutas en bicicleta, y como hacen muchos viajeros como Bikecanine o Vivir en ruta, aplicaciones como Maps.me te ayudarán muchísimo a la hora de orientarte y encontrar tu ruta perfecta. 

Y tú, ¿viajas en bicicleta o te gustaría hacerlo? ¿Qué zonas nos recomiendas? ¿Qué más te gustaría saber sobre el cicloturismo? Déjanos un comentario 😉