HELIBARRANCOS

Todo comienza en el festival de Pirineos Sur de 2012, dos no tan jóvenes montañeros (de más de 30) tienen una seria pelea con la dama dorada, por la que, como suele ocurrir, salen perdiendo.
Al día siguiente, y tras algunas horas de descanso en un intento desesperado por dormir, nuestros dos protagonistas se despiertan junto a….. EL HOMBRE DEL MAZO….. quien no les deja apenas unos segundos, sin sentir el peso de su mazo sobre sus cabezas.
Debido al retraso que nos provoca esta nueva incorporación, decidimos proporcionarles algunas sustancias glucosas para intentar luchar contra el hombre del mazo, y decidimos realizar el

Barranco del Sorrosal

Quedamos en Broto, Iñigo y Furo por un lado, y por otro lado, María, nuestra secretaria (como diría el calvo) et moi.
Nuestros dos personajes, deciden recurrir a los medicamentos y prueban el Barranquil 500 mg para intentar librarse de la resaca, y guau! parece que funciona perfectamente.
María, parece que disfruta con este barranco, ya que, por fín, después de 4 años, ha conseguido subir un nivel barranquil.

Tras ir avanzando por el barranco, con toboganes, saltos, y pequeños destrepes saltables y repetibles, llegamos al momento más delicado y espectacular del barranco, las dos cascadas del sorrosal de 50 metros cada una.

Rapelamos como profesionales, sin ningún problema, y descubrimos, para desgracia de Guindo, que la poza del medio ha quedado colmada de piedras y es más difícil hacer el salto preferido del gordo.

Tras unas cuantas fotografías por parte de los asistentes, acabamos el barranco con 0 muertos, comemos, recogemos los bártulos, y decidimos partir hacia Bujaruelo para hacer mañana dos barranquitos más.

Llegamos a Bujaruelo, con una tarde espectacular, cenamos un poco de pasta que traía preparada Furo, como unos auténticos marquesos, nos ponemos el pijama (de bob esponja, de las princesas disney, de minie,… a no, que solo se lo pone María) y a dormir, que mañana nos espera fuerte.

Ante la indecisión de levantarse cada uno, volvemos a parecer de alta cuna y nos levantamos a las 10, con dos canciones, nos preparamos y nos vamos hacia..

Barranco Ordiso

Una aproximación muy fácil y bonita, llegamos a la zona de inicio, nos pretamos los neo ponemos y para dentro. El agua se nota mucho más fría, pero también más limpia, y mucha más agua que los barrancos que hemos hecho este año, así que antes de saltar, nos mojamos un poco la cabecita para que no nos de un jamacuco mortal, a ver si vamos a tener que llamar al helicóptero para que nos vengan a buscar…
Pero volvamos al caso de nuestros dos protagonistas previos, tras realizar un sueño totalmente reparador y comprobar que e Barranquil 500 ha funcionado perfectamente, oeirgj vrgioejreorij vgi eorigj orig eoigj oi o (eso era mi primo escribiendo, y no, no es un bebé, tiene 37 años) disfrutan como niños de este barranco, un salto de 7, un salto de 10, me lleva la corriente, y no tengo que andar, un salto de 10,… un salto de   AAAAAAAAAAAAHHHHHH!!! MI RODILLA, ME HE HECHO DAÑOOOOO saco la cueda, rapelamos un pequeño destrepe de 2 metros, salimos del agua, uno de nuestros protagonistas lleva un bulto en la rodilla, no puede moverla.
Creemos que estamos acabando el barranco, pero no se ve el final, así que cojo los móviles, y voy a pedir ayuda.

Tras andar un trecho por el barranco, llego a una zona en la que parece que hay que rapelar, pero no tengo cuerda, destrepo como bien puedo, y paso al otro lado de la roca con un paso delicado, me la estoy jugando…. llego al otro lado, sigo avanzando y encuentro otra cascada, otro salto, sigo rápidamente hasta el final del barranco, porque no hay cobertura en ningún sitio. Por fín encuentro señal, y llamo al 112, pero la cobertura se escapa (malditas compañías móviles) sigo avanzando, casi hasta Bujaruelo, llamo directamente a la Guardia Civil de Montaña, le doy la información necesaria, y en cuanto puedan, vendrán a buscar a nuestra víctima, estamos salvados.

Parece que tardan bastante en llegar, el tiempo se empieza a estropear, comienza a chispear, y justo en ese momento aparece el helicóptero, comienza a llover a cántaros, el equipo de rescate entra al barranco por el aire, divisa a nuestro equipo, comienza el rescate, y la lluvia se convierte en granizo, lo que debería ser un rescate fácil, parece que se complica, llegan a tierra, enganchan al herido, y se lo llevan dejando a María y a Furo solos en medio del barranco, con una cuerda, comienza su gran aventura; 1 hora después, consiguen llegar hasta el final del barranco sin complicaciones, parece que todo ha salido bien, conseguimos descansar, comemos algo para reponer fuerzas y nos relajamos.
Iñigo se encuentra bien, tiene un pequeño esguince en un ligamento de la rodilla, en 1 semana, estará corriendo otra vez por los montes.

Muchísimas gracias al equipo de rescate de la Guardia Civil de Montaña, por velar por nuestra seguridad y sacarnos de los apuros con gran facilidad, son nuestros héroes diarios.

Sorrosal + Ordiso + Sousseaouo