Las anillas redondas

Si amigos, Cutreventra está aquí de nueva, y tras 2 años de parón, sin poder hacer ningún barranco, desempolvamos nuestros viejos neo-prenos, descargamos reseñas catalanas de la zona, conocemos a foráneos de estas tierras extrañas y lejana, recordamos viejas técnicas de instalación de rápeles, y nos lanzamos a países más lejanos si cabe.

Conocí a dos chicas muy majas y simpáticas en el Indiketas Raid, y quedo con ellas para disfrutar de algún barranquito con poca dificultad, por esas cosas de recordar y tal, (Meritxel y Coral).

Quedamos en la frontera con Francia, y tiramos para el pueblo donde se supone que está el barranco, pero cuando llegamos allí, ¡sorpresa! resulta que están en fiestas, la mitad de las calles cortadas y la otra mitad llenas de borrachos; una vuelta, otra vuelta, por aquí no se puede pasar, por aquí tampoco, tira marcha atrás, espera que viene uno ¡¡PAM!! le doy un ostiazo al coche de Coral, un pequeño chichón en el coche…. nada importante.

Finalmente entre vuelva y vuelta, acabamos encontrando la carretera que nos lleva hasta la entrada del barranco.

Por fin, el Neo huele bastante a viejo y humedad, pero más contento que unas castañuelas nos enfundamos el traje y…… fila de 12 personas en el primer rapel… pues nada, a esperar y a hablar un rato……

Una vez comenzado el barranco, es muy facilito, y muy bonito, un par de rápeles, unos destrepes, un par de saltos majicos y un tobogan guapo guapo y empinado empinado.

Llegamos un caos muy chulo con un par de pasos muy estrechos que le dan al barranco un último toque de belleza.

Acabado el barranco, recogemos, volvemos a los coches y para casa que al día siguiente hay que trabajar…..