Día de las Esperanzas en el Ibón de Escalar

Después de toda la nieve que ha caído durante este mes y medio, por fin, parece que tenemos pequeñas ventanas de buen tiempo.

Un mes y medio, entrenando duro, jugándonos la vida en recónditas cordilleras como “rompeculos” o “B20” en la remota Candanchú o mucho más allá, cerca de la frontera con el mundo civilizado, en algunas pistas con rudos nombres montañeros como “Lirios”, “Gamusinos”, “Laureles” o “Narcisos” situado en Astún, nos la jugamos todo a una carta; disponemos de 2 horas hasta comenzar a trabajar con el colegio británico, así, que nos decidimos por el Ibón de Escalar y ya veremos una vez allí.

Comenzamos con el día ligeramente nublado, pero poco a poco se va abriendo, dejando a lorenzo totalmente al descubierto y nosotros, comenzamos a disfrutar subiendo por el barranco de Escalar justamente por encima del río, que tiene una gruesa y bien compacta capa de nieve.

Justo antes de llegar al Ibón, a Iñigorras, le parece demasiado Mainstream esquiar con 2 esquís, así que se echa uno a la espalda, y sube con 1 esquí y una bota. Con esta nueva corriente alpina, no tenemos muchas posibilidades temporales, así que tiramos hacia el pico escalar, pero iñigo se queda en el collado ya que sería un suplicio subir solo con 1 esquí.

En la última pala, por la cara norte, me encuentro un poquito de hielo, pero sectores localizados, sin ningún problema para subir solo con los esquís. Llegado a la cima, llegamos unos compañeros traveseros, una pedazo de nube enorme y yo a la vez, así que fuera focas, posición de descenso y….. ¿Ande estoy?….. niebla, niebla, bajada, niebla, no se hacia donde tirarme…. un pelín de sol, me ubico rápidamente y tengo que tirar hacia el ibón, para encontrarme una pala ligeramente congelada, pero a parir de la primera pala, el resto de la nieve, está un poco primavera, pero en buena situación, así que a disfrutar a tope hasta “literalmente” el pie de la carretera.

Llegados a la furgoneta, nos cambiamos los guantes, y a esquiar con los niños!!!!