El tridente de la muerte

Ups, perdón, me he dormido, y no he actualizado el blog en un mes, pero no os preocupéis, que no hemos estado parados.

Aprovechando la oferta de los forfaits comprando un libro sobre esquí en el pirineo, Venturini y yo, decidimos realizar 3 días de esquí, a bordo de Berta “la montañeta” (mi furgoneta) por eso de aprovecharlos, ya que solo valen para una temporada.

Salimos desde Zaragoza tempranito, con rumbo a la primera parada, Baqueira, una vez llegamos allí, EL PARAÍSO se abre ante nuestros ojos, todo lleno de nieve por todos lados, palas intactas, la nieve en perfecto estado, pinta una mañana….muy interesante.

Conforme vamos conociendo más la estación y vamos descubriendo más remontes la locura del polvo blanco comienza a afectarnos, hasta que nos volvemos locos y salimos disparados por todos lados, esquiando sin parar, ¡a esa pala! no no no ¡a esa otra!   mira mira mira, ¡¡BUAAAA!! POR DONDE SEA!!!!!

Un día perfecto, paramos, quedamos con Berta, y hacia la siguiente estación, Vallnord!
Pasamos la frontera sin ningún problema escogemos un buen lugar para dormir, nos preparamos la cenita, a base de pasta deshidratada y bien de embutido, tras ponernos como auténticos cerdos, montamos la camita con los colchoncitos, nos tapamos alegremente, y a sobar, que mañana habrá que darlo todo de nuevo (aunque no tiene muy buena pinta, puesto que no hay nieve)

Dormimos como auténticos reyes, realmente a pierna suelta, se duerme genial en Berta!!!! nos preparamos el desayuno, contundente, por supuesto, como buenos cerditos que somos, y tras preguntar en información como se llega, subimos un puerto realmente chunguete y llegamos a la zona más alta de Vallnord, Arcalis.

La zona está realmente bien, aunque no hay tantísima nieve como en Baqueira, lo único malo, es que hay muchísima gente, y a cada momento no para de llegar más gente. Así que decidimos realizar un poco de esquí-turístico, nos quitamos las botas, y nos vamos a explorar el resto de la estación.

Tras coger un par de teleféricos y esquiar tranquilamente mirando las pistas, el tiempo comienza a empeorar, levantando aire y lanzando cristales de hielo contra la cara, así que decidimos dejarlo, ya que la nieve tampoco está tan bien, así que, Berta, y pa Cerler!!

Llegados a la estación, subimos hasta L’ampriu, y el panorama es….desolador, nada de nieve, solo un poco por las pistas, todo marrón, en fin…es lo que hay
Nos refugiamos al amparo de un par de autocaravanas que ya hay aparcadas (estos si que saben lo que se hacen, su salón, su cocina, y dormitorio…) cenamos, y de nuevo a dormir LIKE SIRS.

Al día siguiente, nos despertamos prontito, y ya tenemos todo el aparcamiento lleno de coches, a lo que a Ventura, le da verguenza salir de nuestro pedazo de hotel, así que llama a recepción y pide que le suban la ropa y el desayuno a la habitación y que le vayan preparando los esquís. Cogemos toda la parafernalia y a esquíar.

Quedamos con Oscar, monitor de campamentos y amiguete, a ver si aprendemos algo de el, que ya es monitor de esquí, y tras hacer unas bajaditas, nos despedimos, que tenemos que regresar a Zaragoza y nos espera un largo camino, cervecita para recuperar energías y a comer kilómetros!!!!

Tridente de la muerte