Durante nuestro viaje por Japón en el verano del 2018, pasamos dos días en Nara, una ciudad situada en Kansai, la zona donde se encuentran otras ciudades más famosas como Ōsaka o Kyōto. De todas las ciudades que visitamos en el país del sol naciente, fue una de nuestras favoritas. En este artículo te contamos por qué nos gustó tanto esta ciudad.

Llegamos por la mañana a Nara y, tras hacer el check-in en el guesthouse comenzamos, como de costumbre, a patear la ciudad. En nuestro caso, veníamos de estar en Kyōto (Lee nuestro post: 5 cosas que nos han gustado de Kyōto), y ya desde el minuto uno se ve una gran diferencia con la anterior. Aunque Kyōto es una ciudad muy interesante que recomendamos visitar a cualquier persona que viaje a Japón, encontramos un pequeño inconveniente, y es que había demasiados turistas. Obviamente, nosotros también formamos parte de esa masa de turistas rellenando cada calle y cada templo de Kyōto pero, dicho sea, eran (o éramos) demasiados para nuestro gusto.

Pero Nara es distinto. Aunque también hay turistas (la mayoría de ellos vienen de Kyōto a pasar el día solamente), la cantidad no es comparable, y se respira mucha mas tranquilidad y calma. A continuación os mostramos las tres actividades que más nos gustaron en esta ciudad.

1. Jugar con ciervos

Seguramente, lo más famoso de Nara son los ciervos “salvajes” que viven libremente en toda la ciudad. Decimos “salvajes”, entre comillas, porque están muy acostumbrados a las personas y nos parece que están más que domesticados. Si bien es cierto que no hay vallas que limiten su desplazamiento, todos ellos se concentran en el parque Nara y sus alrededores, ya que es donde más fácilmente pueden conseguir comida, de la mano de los turistas.

O sea, que nos gustan las “turistadas” como a cualquier otro: sí y no. Como amantes de los animales, no nos queríamos quedarnos sin ver los cientos de ciervos que habitan Nara e intentar jugar un poco con ellos. Pero para poder disfrutar de ellos mejor y, sobre todo, para no estresarlos, buscamos una zona apartada del bullicio.

Dejando el templo Tōdai-ji, el más famoso de la ciudad por el Budha que alberga en su interior, a tus espaldas, si caminas hacia la izquierda puedes encontrar una gran explanada. Allí, al ser un espacio tan extenso, no hay tanta concentración, ni de ciervos ni de turistas, como suele haber enfrente de dicho templo. De hecho, hay ciervos en cualquier parte del parque, así que solo tienes que descubrir algún rincón más apartado, si lo que buscas es un poco de calma 😉

Ciervo en el parque Nara

Ciervo en el parque Nara

2. Pasear por Nara-machi

Nara-machi es un barrio céntrico, cerca del parque Nara y la zona comercial de la ciudad, que tiene un especial encanto. Adentrarte en él es como viajar en el tiempo, y es que las calles, las casas y los pequeños comercios conservan un estilo tradicional que tanto nos gusta. Si a ti también te gustan este tipo de lugares, te encantará perderte por sus calles.

Además, no es casualidad que este barrio conserve su ambiente particular. Si entras en cualquiera de sus tiendas, o preguntas a cualquier lugareño, podrás conseguir un mapa del barrio, donde están marcados los puntos más interesantes. Algo que nos gustó mucho de Nara-machi fue poder ver un par de casas antiguas que abren para el público, de manera gratuita. Estas casas están mantenidas tal y como eran cuando eran habitadas por personas de la época y, además de ser estéticamente preciosas, nos parecieron muy interesantes para poder conocer el aspecto que tenías las casas tradicionales en Japón. ¡Os recomendamos que las visitéis si pasáis por Nara!

Un rincón de Nara-machi

Un rincón de Nara-machi

3. Practicar fotografía nocturna

Ya os hemos contado en alguna ocasión que nos gusta mucho la fotografía. Somos totalmente amateurs y estamos en una fase inicial de aprendizaje, y los viajes son una gran oportunidad para practicar 😉

Antes de visitar Nara, nos habíamos informado de que había varios lugares donde su belleza aumentaba por las noches, gracias a los especialistas en iluminación. Así que decidimos pasear un poco más tras la caída del sol para visitar dos lugares: Tōdai-ji y Ukimi-do. Aquí pudimos darles rienda suelta a nuestras cámaras para mejorar nuestra técnica e intentar sacar una foto bonita…¡sin trípode!

Y aunque a ti no te interese especialmente la fotografía, igualmente te recomendamos dar un paseo de noche; seguro que encuentras un ambiente muy diferente al que hay durante el día. De hecho, creemos que este consejo puede valer para Nara y para cualquier otra ciudad. Después de esta grata experiencia, seguro que lo haremos en más lugares que visitemos en el futuro 😉

Ukimi-dō de noche

Ukimi-dō de noche

Éstas han sido las actividades que más nos gustaron e hicieron que Nara fuera una de nuestras ciudades japonesas favoritas. ¿Ya está Nara en tu lista de ciudades que visitar?

 

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